Este es un espacio para compartir las prácticas que en el dia a dia de la tutoria hemos llevado a cabo en el aula y nos han permitido acompañar al alumno como persona y en su proceso de aprendizaje. Está abierto a las consultas que queráis ir formulando para poder compartir más experiencias.

Entradas etiquetadas como ‘aprender’

Educación inclusiva

Esta vez comparto las ideas a través de las imágenes del video del Simposium de Educación del ITESO y de las palabras escritas por un periodista de la Jornada sobre la entrevista que me realizó:

Entrevista del Simposium de educación

Articulo de la entrevista para La Jornada de Jalisco

Me gustaría acabar recordando que la finalidad de la educación inclusiva es asegurar la igualdad de oportunidades de todos los alumnos ante la educación y evitar el fracaso escolar y el consecuente riesgo de abandono del sistema educativo.

EL PLAN INDIVIDUALIZADO O ADAPTACION CURRICULAR

¿Qué hacemos cuando nos encontramos con un alumno que llega a nuestra aula con dificultades de aprendizaje? Los maestros quieren apoyar al alumno intentando adaptar los objetivos del curso a sus dificultades.

¿Qué pasa generalmente? que se tiende a rebajar el grado de exigencia para conseguir el aprobado, que muchas veces no queda constancia de las adaptaciones hechas, que estas adaptaciones no tienen una continuación el siguiente curso porque no se han diseñado siguiendo un “eje vertebral”…

En la escuela podemos hacer planes individualizados (PI) y esto no significa bajar las exigencias al alumno, porque así no conseguirá el objetivo esperado en la asignatura.

Como indica la palabra Plan INDIVIDUALIZADO  es adaptar el ritmo y metodología de aprendizaje a la realidad del alumno. ¿Esto significa hacer una clase particular y dejar a los otros alumnos? NO, precisamente con su PI el alumno podrá seguir el grupo clase. Si, cómo maestros, estamos en clase y tenemos un alumno con TDA-H que sabemos que lee muy rápido el enunciado de un problema de matemáticas y muchas veces lo resuelve a medias, ¿qué es mejor, decirle varias veces que lea el enunciado otra vez o darle el enunciado desglosado y con las palabras clave remarcadas? Le estamos apoyando, estará siguiendo mejor en el grupo clase y dejaremos de estar dedicándonos exclusivamente a él porque le damos el recurso que necesita.

Un PI persigue que el alumno consiga los mismos objetivos que el grupo clase pero con distintos recursos, metodología, presentación y teniendo en cuenta su realidad. El alumno irá consiguiendo los objetivos del grupo clase con distintos grados de complejidad, con el esfuerzo y las exigencias equivalentes al resto de sus compañeros. No se trata de pedirle menos o perdonarle fallos sino de conseguir que aprenda lo mismo pero teniendo muy presentes sus necesidades de aprendizaje.

El PI varia si es para un trastorno de aprendizaje, para un proceso madurativo o para una dificultad temporal de aprendizaje. Pero lo importante es que tiene un “eje vertebral” que va a permitir al maestro del siguiente curso escolar dar continuidad teniendo muy claro qué avances ha ido haciendo el alumno, conociendo la metodología, material de trabajo y los objetivos conseguidos.

¿El PI sólo es para español y matemáticas? No, puede ser para la asignatura que sea necesaria adaptar. ¿Sólo para Educación Primaria? No, puede darse en cualquier etapa educativa, aunque cuanto antes se realice, en caso de ser necesario, mejor. ¿Cualquier niño que le cuesten los aprendizajes hay que hacerle un PI? No, sólo cuando haya un informe diagnóstico que lo justifique. ¿Quién lo hace: la maestra, la psicóloga escolar…? Se realiza en equipo con ellas y con alguien experto en los trastornos escolares ya que esta persona será quien podrá adaptar las necesidades del alumno a los objetivos de aprendizaje, la pedagogía de la escuela y  los objetivos del curso escolar. ¿El  PI se hace para todo el curso escolar? No, se hace para un trimestre (bimestre según los países) y se revisa para readaptar de acuerdo a los nuevos objetivos de aprendizaje y a los avances del alumno.

Hay muchas más preguntas que igual se están formulando, no podemos incluirlas todas, pero no duden en contactarme a través del mail para cualquier ampliación o aclaración. He visto muchos cambios, tanto a nivel aprendizaje como emocional, en los alumnos cuando tienen los recursos que atienden sus necesidades de aprendizaje y el más importante es que expresan todo su potencial, sacan lo que llevan dentro y se fortalecen como personas.

No hay errores, hay oportunidades para aprender

En nuestra cultura el error se vive como fracaso, como algo “vergonzoso”. En EEUU fracasar forma parte de la formación, la gente entiende que debe arriesgarse y, si va mal, habrá aprendido y volverá a empezar.

Cuando Edison inventó la bombilla, no le salió a la primera, realizó más de mil intentos. Un discípulo suyo le preguntó por qué persistía en construir una bombilla, si tras más de 1000 intentos no había conseguido más que fracasos. Edison respondió: no siento que sean  fracasos, he conseguido saber 1000 formas de cómo no se debe hacer una bombilla. Persistiendo, Edison consiguió construir la primera bombilla. Para él “una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo”.

En el proceso de aprendizaje hay muchas equivocaciones hasta que llegamos al camino correcto.

 

Considero que no hay errores, porque éstos son oportunidades para aprender. Si no nos  equivocamos, no podemos aprender a hacerlo bien. Y si no nos dan el espacio de reflexión, ni las directrices para ello (según la edad), no podremos aprender. ¿Cuantos “errores” no han permitido grandes avances en ciencia?

Una de las bases de aprendizaje es la tolerancia a la frustración. Un niño con una buena tolerancia aprende antes y mejor. Actualmente nos estamos encontrando con muchos alumnos con tolerancia a la frustración a cero o bajo cero.  Muchos niños son educados en la cultura de que tenga lo que quiere, o pensamos que quiere, y lo que necesita, o pensamos que necesita. Antes de que él pueda vivir que no le sale a la primera algo, ya se le está evitando que se lleve “un disgusto”. Pero realmente ¿qué le estamos evitado?, ¿de qué le estamos privando?

Mostrémosles que siempre podemos encontrar una solución, que podemos pedir ayuda y que, reflexionando, obtenemos un aprendizaje.

¿Cómo podemos fomentarlo en la escuela?

  •  Favoreciendo la autocorrección: marquemos la equivocación en el trabajo, dejemos que la corrija y que nos cuente porque estaba mal.
  • Favoreciendo la aceptación del “error”. Muchos alumnos no reconocen que se han equivocado y este es el primer paso. Para ello es importante el siguiente punto.
  • Favoreciendo un espacio semanal en el que cada alumno del grupo clase comente donde se equivocó, sobretodo en la interacción con los demás, y que aprendió.
  • Educando que pedir ayuda no es una debilidad (cuidando que no sea ésta la primera opción antes de intentarlo).
  • Evitemos castigar los errores y favorezcamos la reflexión y resarcir a las personas afectadas cuando la equivocación ha afectado a otros. (Castigar sin ir de excursión por pelearse con un compañero, no permite reflexión ni asumir, con la persona afectada, una responsabilidad).

Cultivando la tolerancia a la frustración y teniendo claro que no hay errores sino oportunidades para aprender, estamos cultivando una base de aprendizaje.

¿Les damos la oportunidad?

 

 

Nube de etiquetas